martes, 29 de noviembre de 2011
Manifiesto del haber.
jueves, 20 de octubre de 2011
Matilda.
Beatriz Mengual.
Será que te he visto Madre
callada, quieta
sumida en el auténtico desarme
como si no te pasara nada Madre
te he visto
Sembrada sobre el ocaso esperando
hora tras minuto tras luna de desespero
la llegada del día
del que no vendrá
sosteniéndote el corazón con una mano
como si no supieras dónde guardarte
el amor entero que darías
al cuerpecito callado detrás de la ausencia
donde te late la herida
Será que te he visto Madre
con el rostro caído
y el pecho hinchado
del cansancio contínuo
Será que te he escuchado
- sin que me hayas visto quizás
todo el llanto entre los labios pálidos
La noche ahogando hondo sin tu sueño
en todo el río que te lleva
a estas tardes
donde el sol
nos somete a mirar por la ventana y fundirnos eternos
en la espera.
Será que te he visto Madre
Arderte en la herida más grande
renombrarte entre los límites de la Necesidad
vagar por las noches insomne
Dolíendote hasta el respiro
Sin decir una palabra
Será que te he visto,
Madre
llorar de sol a sol
sin que yo pudiera
Acariciarte el aire
o robarme lo que sufres
cargarme tu desvelo
para que pudieras
al menos
Recordar por un segundo
que aún parada
en el corazón del duelo
enredada entre las sombras
o sangrando entredormida Madre
todavía
es que amaneces
viva
O será que te he visto, Madre,
será que he reconocido y edificado
el reflejo de tus ojos aplumando el vuelo,
la quemadura constante,
La piel que tiembla ante el desamparo
de la miseria, de la sed
y la ausencia
Pero te juro Madre
Que aunque nos duele hasta la última gota de la célula
- te siento amarme y sonreirme leve
de no sé dónde
de donde quedas
y te obligas al tiempo
De donde no existes y aún cantas
haciéndote lumbre Madre sin saberlo
Y yo te miro con ojos de no entender
cómo es que a pesar de tanto desarme
en las lagunas de la nostalgia
el agua colmando
el cuerpo hasta el alma
sobre la sed insaciable
a la deriva de algún lejano dios
Aún te brotan alas
Y te sobra el aliento
Para hablarme
del Amor.
Juana nada.
sábado, 1 de octubre de 2011
.
Sí, sí lo viste. Lo viste bastante amarillo cuando entraste en esa sala y estaba tendido sin ropa sobre la camilla, sí lo viste. Lo viste y te acercaste y acariciaste su pancita tibia, que estaba todavía blanda porque lo moviste para ver si se despertaba y sí todavía estaba blanda. Sí lo viste porque acariciaste su pelito y sentiste la profundidad de la herida en la parte superior de su cabeza, ese agujerito que tocaste, ese que después te miraste la mano y te quedaste con su sangre entre los dedos. Sí lo viste porque detrás de la imagen de su cuerpito veías el piso con dos grandes manchas rojas y no entendías. Pero sí lo viste. Lo viste y prestaste especial atención a su carita adormecida, su frente limpia, la quemadura en la mejilla, bajo los labios, sus dientecitos asomando casi como si quisiera sonreírse. Y así lo miraste, lo miraste tanto tiempo con su manito entre tus manos llena de rasguños, de tierra, de juego, de tanta infancia y tanto amor, que te costó soltarlo cuando lo cubrieron de pies a cabeza. Sí lo viste porque lo acompañaste bien al lado mientras lo trasladaban de una sala a la otra. Y sí pasó porque te fuiste por los pasillos fríos y claros del hospital y te subiste al auto, y en eso no pensabas pero llegaste a tu casa y buscaste su ropita. Sí, subiste las escaleras y caminaste hasta su cajón, su pieza todavía estaba tal como la había dejado con las sábanas dadas vueltas y la ropa de ayer desordenada, entraba una luz clara por la ventana , y elegiste la remerita que vos le regalaste porque a él le gustaba, tanto le gustaba que elegiste esa, y la camisita que usaba para salir, el jean que le quedaba más cómodo, las zapatillas más nuevas, todo todo y volviste al auto, al hospital. Sí lo viste porque lo destapaban lentamente y lo mirabas bien, cada facción, cada gesto de su rostro al aire y veías su naricita, sus párpados entreabiertos, su cuerpito enfriándose al llanto de unas seis personas que lo vistieron con vos. Sí lo viste porque le pusiste su pantaloncito y las medias, porque ayudaste a acomodarle la remera, porque le ataste el cordón de la zapatilla en su pie derecho porque lo miraste de nuevo y te pidieron que salieras y ahí estaba tu mamá tan desarmada, ella que no quiso hacer lo que hiciste, que no quiso vestirlo una última vez, ella estaba ahí más desarmada que vos a pesar de dónde venías. Y sí lo viste, lo viste porque lo llevaron de nuevo y cuando entraste a ese lugar tan colmado de gente te acercaste y ahí estaba, al fondo de todo, al fondo de todos ahí estaba, a pesar de de su frío y más allá de su cuerpo tan estático su vientre tan de piedra su carita siempre suave, ahí estaba y todavía parecía que dormía, parecía que iba a despertar en cualquier momento, que iba a abrir los ojos y si lo viste porque lo esperabas; esperabas a que se moviera, esperabas un mínimo gesto de sus manos, una voz dormida de sus labios, esperabas que volviera a decirte que no te asustes, que él estaba bien, que no iba a volver nunca más pero esperabas que se despertara y te dijera al menos que te amaba. Sí, sí lo viste, hasta que se hizo de día te quedaste mirándolo, apretando su manito, observando las cosas que le dejaron, su pelota de tenis, un par de cubiertos para el asado, flores muchas flores cientos de flores ahí dentro, en las paredes, en cada mano, y de repente alrededor estaba lleno de nenitos, nenitos como él, lo viste porque te diste vuelta y eran sus amigos que ahí estaban y lloraban y le decían Adiós y entonces no entendías porque vos también llorabas, con el pecho desgarrado y la garganta rota de tanto silencio, con un dolor a flor de piel que te quemaba hasta los huesos, con la cabeza cayéndosete de a pedazos y ni te dabas cuenta . No entendías nada, pero lo viste, sí lo viste todo es cierto ahí estaba, estaba el auto, las zapatillas, la sangre, sé que todavía no entendes nada pero creelo porque sí lo viste, Porque todavía te distraes y te perdes en el aire y ya lo ves, lo ves ahí de nuevo, su cuerpito, su carita, su silencio, la ropita, sus manitos, tu caricia, lastimado, amarillento, frío, sobre todo frío y ahí lo ves, Ahí estaba, el auto, las zapatillas, la bicicleta, la sangre, la huella, la frenada, los testigos, los amigos, tu madre, tu padre y una persona que sentada frente a un juez decía:
“Yo no lo quise matar.”
viernes, 9 de septiembre de 2011
Mínimo.
Y estabas ahí intacto sobre el día y un sol de primavera un sol que te dormía o te incitaba a sumirte al juego más profundo y ahí estabas, y reías como nadie reías y pensabas que todo era bueno y eras bueno, eras bueno como nadie y dibujabas y corrías, sobre todo corrías, porque había algo que te mecía la alegría del andar y corrías junto a la felicidad del día y de repente ahí estabas recostado en tu leve sonrisa ahí estabas en un segundo suspendido en el tiempo en tu piel de porcelana tu carita fría ahí estabas, suspendido en las dimensiones de mi locura ahí estabas, desarmando el corazón de toda transparencia en el merodeo de las voces ahí estabas. Estabas. Trazando sin saber la línea del horizonte que marcó mi mañana/todas mis mañanas en penumbra blanca. Creando inocente el diluvio paralelo que heme hoy Ahora parada en entre tus manos inmóviles adormecida en tu pecho invierno para siempre/cómo me cuesta respirar. Porque te miro pequeña muerte y ahí estabas parado entre las luces de la infancia escondido en los territorios de lo eterno y quién sabría entonces de este infierno vida que nos quema de frío, nos quema de frío/cómo me cuesta respirar. Porque te veía pequeña muerte tan distante o tan en mí, te veía pequeña sobre mi cuerpo bajo esta u otra sombra sin pié de remembranza y vida si tuviera que decirte, esto es peor vida/ cómo me cuesta. Vivir. El grito interno roto en la garganta, aferrado a los órganos oprimiendo las venas estremeciendo el corazón es peor; el cerebro fraccionado en siete pesares sin descanso, siete llantos aglomerados, siete pelotas de tenis, siete autitos de juguete, siete comedias, siete tazas, siete paseos en patineta, siete evaluaciones, siete abrazos, siete fotografías de a dos, siete domingos de pleno sol/donde te ibas/ Vida: esto es peor. Volver a mis manos sobre tus manos, a tu rostro callado mi caricia entera donde podía desarmarme sobre tu cuerpo porque te miraba pequeña muerte y ahí estabas, contorneándome entre cada silueta posible dándome la forma del dolor Yo te miraba y ahí estabas; renombrándome en los estados del infierno o el invierno contante ahí estabas, en frente mío, frente a mi cuerpo de rodillas que te pedía una mano en la nuca que diera al despertar de las nociones perdidas en el entierro te pedía/ Vida: esto es peor.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Mi.
Alguien me amará desde su centro. Alguien me cubrirá con su centro de manera expansiva y re alterará mis venas en sentido opuesto a este pétalo de terciopelo que cae y se acaricia lentamente de finas sombras. Alguien sentirá mi llanto por respirar un dedo sobre mi pecho o por un pelo sobre la palma cuando el mar estalle de pulsiones de nostalgia entre mis manos y yo no sepa qué hacer con mi sangre si excluirla envolverla o esculpirle la forma de una libélula que sueña con posarse al horizonte Alguien sabrá reconstruir mi llanto y dármelo a través de cada poro mientras duerma, alguien sabrá con el alma exacta enseñarme a comer de la vida las frutas que actúen como relámpagos constantes sobre mi superficie en tormenta roja o mi terreno escampando verde todo el timbre de voz en el gris de la mañana se adormece pálido, Pero alguien sabrá decirme/ sabrá decir mi nombre sabiendo que no tiene mi peso ni medio barco que me extienda de un mundo a otro El universo juega lento con los pasos del odio y del amor/ Pero alguien sabrá beberme o succionarme desde los dolores a la música que viven en mí, sabrá de mis letras no son mías no son letras soy de nube lúmen soy de agua armanza una configuración del éter la simplicidad en lo invisible suicidio demorado alegría precaria túnel desierto oxígeno encallado, puros desprendimientos del amor/ Pero alguien sabrá. Sabrá que más allá de todas mis sombras más allá de mi geografía revoltosa y desprolija más allá de todos mis confines desuniéndose y reconstruyéndose para adentrarse en el proceso de destrucción nuevamente a la manera de las olas, una ola dos olas todas las olas entrelazadas en la distancia sucesiva de lo eterno allí donde me encuentro cuando en mis ojos se reflejan los orígenes de dos cavernas llenas de un disociado tiempo y espacio vacíos pero Sabrá que el fondo del mar ejerce primaveras calmas y jirones amarillentos que sostienen mi breve esqueleto donde contemplo la tierra en su desarme, la armonía preventiva de todos mis matices al instante antes de sumirse en el aire para desaparecer y rehacerme donde me siento frente a la Vida y converso con los ojos de la Muerte y veo /que en esta misma Vida también se reflejan cavernas de soles primitivos que conducen a la noche y yo me siento estremecer y desarmarme como la tierra en el cielo mi alma que suspira, mi alma que suspira, mi alma suspira reflejo del aire libélula en el tiempo el gris de mi nombre entre tanto sol tanto vivir y tanto morir y re descubrirnos bajo los mismos pétalos en sombra del día de hoy y re alterarnos las venas hasta el cansancio y adormecernos y re inventarnos y encontrarme entonces latiendo Algún alguien sabrá algún/
Alguien
dolerá lo que duelo.
Intemperie
Hoy cumplis un año, un año más de vida, tu primer año entre los muertos. Tu primer cumpleaños entre los pasillos silenciosos de cuerpos que yacen, primer año entre los corredores alegres del recuerdo y del alma. Trece años, trece años de estar vivo día tras día un año en la ausencia de quienes no vemos más allá de la piel pero vos. Escondido entre las dimensiones de lo eterno te andas dando vueltas entre la infancia que hoy en nuestra casa es prematura para su ocaso pero eso es solo porque nosotros nos manejamos en términos de tiempo lugar y espacio Vos. Que te das vuelta a tantas risas como solías que te paseas en el juego que te llevó todavía que miras a tus amigos desde abajo o desde arriba con el corazón entre las manos corazón que se llora al último lugar donde te vieron y te tocaron vos estás bien. Estás bien y así quiero verte, quiero verte como siempre quiero que te reías en mi oído porque cierro los ojos y te siento más cerca más cerca tan cerca y te acaricio hoy veintidós de julio de dos mil once acaricio la ventana que da a tu lecho tus trece años marcados por otra sombra llevados sabe quién dónde porque uno no puede correr hacia el norte o despojarse hacia el sur esperando encontrarte uno no puede trazar un mapa que sea cierto a tu reencuentro uno no puede disociarse temporalmente para sentir tus bracitos aferrados al propio cuerpo así como quisiera entonces optamos por nuestra única opción posible y verdadera Te mantenemos en el Amor. Todos los días multiplico mi amor y yo no sé explicarte pero sé que sos vos no me dejes caer Por Favor, hoy y siempre manteneme de pié ante el amor, que los tiempos se vuelven más duros y el alma por más llena de amor se desarma y necesitamos de vos, Mantenenos de pié en el amor. Felices trece años. Y Gracias nene por tu vida una vez más
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viernes, 26 de agosto de 2011
Se trata del pájaro.
Crepitar el océano entero al ras de la memoria en el momento preciso de sentarse al filo del aire frente al abismo con el pecho entre las manos desplumándose mientras otro pájaro observa y enmudece. Un corazón dado vuelta a los confines subterráneos, hundido sobre la tierra y los ojos que se someten a la locura de permanecer despiertos el tiempo que transcurra cada latido en línea recta al pálpito como si el cerebro pudiera hacer que por fuerza mayor el corazón retornara al plumaje y que al pájaro observador le volviera la voz, como si la mirada pesara cien años y fuera más sombra que la noche desenvuelta en aquellos rostros delicados que prendieron de supervivencia el cuerpo humano en desespero el cuerpo animal sometido a la respiración constante dentro del agua el océano externo y un fuego negro creciendo lento en el plumaje bajo tierra No hay quien sepa inhalar el fuego. Exhalar el corazón. Contraerse de manera mínima en las posiciones que ofrece la tierra ser barro o ser nada el pájaro se despluma conforme el pecho se recubre de la reminiscencia pasada que llevó el gris de la infancia a un viaje exhaustivo por cierto ríos de sangre inmóvil donde se tiene uno entre las manos como un pez que nada lleno de nostalgia lleno de suplicar por agua y asentarse sin embargo en las mudas visiones del universo, que nos observa con ojos autómatas miradas diluyentes que nos reinventan en una sinfonía táctil la ausencia nos observa y el pájaro se despluma No hay quien respire el fuego o tenga el redoble verbal necesario para adentrarse en la tierra canto de océano latido de pluma pájaro mudo Yo busco mis manos y suelto los ojos/ he tenido la certeza animal de verme desde el fondo, desde los origines del silencio que me dejaron muda en medio del aire frente al abismo que me mece o me sustrae con el pálpito entre las manos y una infancia que transcurre gris entre los ríos de mi sangre donde me incendio el plumaje entero a través de rostros que me miran rostros que se fueron un pájaro me mira, canta. Hasta que cae cien años la noche y su sombra arrastra el corazón bajo el barro que amanece.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Si hay amor que nos venga a salvar
viernes, 24 de junio de 2011
Mínima carta al cementerio tu hogar.
Quiero decir que te lloro Hermano porque te tengo
Quiero decir desprenderte de mis ojos porque lloro y te amo
Quiero decir que te amo porque puedo Hermano porque te tengo y te lloro quiero
Explicar el salir con el cerebro dado vuelta a verte y encontrarme sola caminando en un sol oblicuo entre pasillos de cuerpos que descansan ausentes. Quiero explicar el silencio de cada cual y mi paso irrumpiendo en la quietud entera sin ser escuchado por nadie. Quiero explicar como de repente me encuentro inundada sola ante una ventana mínima, una fotografía mínima, mi gesto es mínimo Y no soy vista por nadie, mi grito cae ante el sol oblicuo que da al deshielo en frente mío y no soy oída por Nadie mi cuerpo late en singular y No soy oída por nadie. Quiero explicar que soy consciente de que tras la posición de mi vista fija ante el reflejo, inmersa en sus maneras, me consume un desespero calmo oculto desde el fondo en la raíz de mi cerebro o mi garganta desordenando toda cronología toda función de mi desvelo Y yo te miro pequeña muerte, y Yo te encuentro dentro de mis posibilidades de ser y de estar en este preciso instante, en este lugar sobre todo constante donde ví que sellaban tu rostro del aire Y trato de descifrarte y retraerte pero mi gesto es mínimo; y la posibilidad no existe Alrededor,
El hielo ca e len to las cru ces bri llan ante el sol apa ren te y no son vistas por Nadie quiero.
Explicar que tras este vidrio está tu cuerpo. Pero no puedo dar al entendimiento para que sepan mirarte como te miro envuelta de muerte de vida de muerte Vida cómo explicarte entero cómo decirte encerrado oculto y ausente cómo explicar la palabra Vacío cómo delimitar tu canto tu cuerpo entre las suspensiones de la memoria cómo explicar sentir al amor arrancado salvajemente al amor culminando en el aire en inexistencia al amor que te doy y no alcanza y no llega al amor de rodillas en mi cuerpo que te espera, te espera Y yo te amo porque te tengo Hermano te tengo y te lloro y te amo y te amo y te amo y te amo si supiera decir dónde me encuentro Vida si supiera decirme,
entenderían mi muerte.
domingo, 5 de junio de 2011
eraew
No ves amor que es una corriente que viene se adentra se esparce y se deshace. No ves amor que el cielo se traga al mundo cuando la noche se reduce a una hoguera iluminada o llena de fuego si miramos desde la otra punta del caleidoscopio de la memoria donde estamos entre lucecitas de colores Y no sabemos, que es un corriente de escamas y lenguas y garras que son más suaves que la palma sobre la palma No ves amor que es tan grande tan pequeño tan nada que dormita solo entre las sombras del invierno o es un náufrago de piel humana No importa, No ves Amor que nos venimos a cada tormenta nos despojamos de nuestro tamaño sin saber al amor No importa, No sabemos, pero es una corriente que se va sola se retira desde sus cúpulas se desliza se reconstruye y nos descubre donde tocamos al amor sin mirarnos, donde nos asesinamos desde la garganta a la palabra mutua o el gesto acordado entre los dientes de cada cual para que nada transcurra más allá de esta deriva tan nuestra esta deriva arraigada a la premonición de huesos que se caen amor podemos y nos tragamos al mundo entero dentro del cielo envuelto en llamas que dormitan en la piel náufraga nos tragamos las lenguas las garras y las escamas Nos tragamos lo dormido o lo grande en lo pequeño la tormenta desde su cúpula el despojo su tamaño y No sabemos encontramos amor al amor dentro de un caleidoscopio entre lucecitas de colores Y lo Comemos sin tocarlo sin Mirarnos y es más suave que la noche entre las manos, y No sabemos de la memoria porque todo es Cierto, todo es cierto, nos adentramos nos esparcimos nos deshacemos y nos descubrimos entre palma sobre palma, entre los dientes de cada cual que nos tocan sin mirarnos cuerpo externos que nos Comen sin tocarnos todo es cierto y no sabemos amor Todo es cierto amor podemos y no sabemos todo es cierto, todo es cierto, todo es cierto, Todo es cierto.
domingo, 22 de mayo de 2011
Ay este amor de germinarte en la boca de cada tierra que miro o que toco, pedacito de cielo calambre en el alma quiero decirte este amor de serte la luz embrión en cada sombra serte el respiro sobre la lengua o la memoria cansada de tanta muerte de tanta Vida, para qué tanta Vida dije y me di vuelta y te miré tanto que quise decirte este Amor de acariarte hasta el cadáver sin morirme sin matarme pero casi casi que no te dejo para qué tanta dije como una hoja desprendida terriblemente seca ya sin venas para moldear el día que tiembla sobre la cama al momento preciso del dolerse en las heridas al rojo vivo arañando el aire entrando lentamente a mi cuerpo hasta quebrarte entero desde el tallo o las raíces o el mísmo tacto pero Hay amor Vida, hay amor tirado en tu almohada sobre esta lágrima hay amor que te debo Vida para qué tanta que se apure que me lleve o que te traiga no vamos a nombrarla Vida, no la nombremos, porque cada vez que lo hacemos viene por donde menos las esperamos pero no importa Vida porque Hay amor que te debo, este amor de desarmarme o enloquecerme entre tanto silencio de querer escucharte pero es que te amo, es que te amo y me desespero Vida no la nombres Yo te veo tan pálido entre mis sueños tu cuerpo amarillo luz de la tierra sombra en el cielo pedacito de alma calambre del aire nudo que respiro germinarte pequeño Yo te veo naciendo de nuevo, y como si fueras una fotografía o un pedazo de hielo, te acurruco entre mis brazos así dormido para transitarte el calor en las venas y ahora sí te Exijo que la nombres, te exijo que la nombres, para que así nadie pueda encontrarnos de otra manera para que así nadie te lleve o me lleve Para qué tanta, dije no entiendo, Para qué tanta
Vida
(si no te tengo)
y todavía no sé.
jueves, 19 de mayo de 2011
Cuándo es la felicidad
AcariciarteelcaparazónCorazónhastaentibiarnoslamédula y parir esta mañana de insectos muertos.
AcariciarteCorazónelcuerpoqueteenvuelvelaarquitecturaplanadientepordientelaheridaelsudoroelalma Paraasínodesvanecernosenelbrevedeshieloevitardeslizarnosbocaporbocaynosquedamosentoncesentredormidos entrecerrados enestacuevadepasadoshorroroes materiaprimadesombrasolucesquequemanambasmanosotodaslasmanos estremecentupupilaotumediaarteriaoquizásmicráneooquizásmivoz yentoncesprendemosunavelayrepetimosenellevitardelnaufragio Depasadosyhorrores depasadosyhorrores QuenosmasticanCorazónquenosroenynosenroscanynoscarcomenmejor desaparecé Corazón
desaparecédemismanosquesolo teduelootematooteincitoalSuicidio aldemolerteporloplanoalalocuradelsilencioCorazón,
mejorquetedesangressinqueyoalcance tu hierba Húmeda tuconsuelodócildemarea entreabierta oelagujerodetusangreencadaastillaoeloleajedetusveintevientresentrelascostillasdesaparecéCorazón datealafúgadelcuerpodequiénsobrevivaalaestacióndelcongelamientodelafaltadeoxígenooquealmenos notecorteunsoplodevidrioalmedioelcerebro olospiesentrescuartosodedopordedootequitemivoz sédelucesodelríoquetedreneCorazónpalpitámáslejosdondeyonopuedaverteCorazónCORAZÓN
c ora zó n
Matate.
martes, 17 de mayo de 2011
MAÑANA ES MEJOR
Conmutar el aliento desgarrado sobre la piel del frío derretido a medio labio latido entero espina de Pez. Caminarte la sombra ingenua Pobre migaja de pluma la palma etérea el aire enelhumooelhumoenel aire el cuerpo desnudo y digamos Ay por favor. Esta suciedad de molécula que nos delimita al qué sabemos del día de hoy o del sol desalineado entre los bordes de los dedos dándonos el beneficio constante de tirar de la garganta por ambos extremos como la soga que antepone al piso la caída el desarme de este golpe retorcido en el quinto anltiplano de la cueva al reloj, este que solo sabe darnos el Silencio de los nombres que argumentan nuestros huesos o el filo de la distancia recostada en la saliva póstuma cuando todo arde y la ciudad se estremece en un incendio del tipo abismo-animal entre los órganos al momento del sueño desgarrado por cada uña, del desvelo desteñido en el desgaste del cuerpo onírico extinto o la retina carcomida o qué se yo, Si nada te arremete el gesto de dos manos que se aman viajero de mil mares o constelaciones giratorias que no se dan más que por la manzana Verde estampada en el cerebro absorbiéndote la respiración o el día a día deshilachado deshaciendo los dados a la suerte de la mudanza del cuerpo diáfano, O quizás el sentarse al borde de la cama con hielo bajo la planta curtida con hielo sobre la ventana quebrada con hielo penetrando el medio de la sien y a que vos ni sabes, Pobrecita, no sabes que el mundo te mira desde afuera el mundo te mira desde adentro con ojos entre la niebla y los pájaros te vuelan la cabeza nena Respirá que llorar no salva almas ni gritar te traerá la asfixia necesaria para la suposición de este dicho Ver mejor, de la suposición de la creencia en aquel Dios tan material que habrá de darnos el humo congestionado en risas elevadas a la súplica del no te soporto tengo náuseas Quiero vivir con vos o escupirte la cara y morirme de Hambre, sí, ambiciosa del aumento en la caída sigilosa en esta noche oscura donde dicen bailar colores al ritmo del pudrimiento interno Mentime que me encanta Ay por favor. Como si no supiéramos del impacto de la lluvia cuando ésta da vida como si la espina no nadara en el aire como si el pájaro no muriera por amor, Por favor como si alguna vez realmente nos hubiese movilizado a la conmoción prematura el enredarnos las venas a falta de luces que templen los párpados o así el sonido dado vuelta articulado al pequeño espacio entre el despertar y el ritmo de la respiración no diera la medida exacta de este tan Vos, de estas últimas dos notas análogas que mi importancia excluye de tus líneas paralelas de tu diente clavado en una nube de tu cabeza entre mis manos pero hoy te digo que No; Hoy te digo que dormí pichón encastrado en el ala completa del cascarón, hoy no rompamos nada hoy me quedo en el preciso silencio anudandonos, hoy No te digo qué tan mal nos suministramos esta dosis de sangre áspera hoy no te digo pero Pichón. Decime vos, si no habrás hablado tan vanamente de la seguida demostración que al parecer mirame cero dos cincuenta y tres Mirá que no. Quizas la estadía o la continuidad o la falta o el exceso o lo que no hay no sea tuyo mucho menos mío nena parí la Materia que sepa deslizarnos de manera continua sin intervalos ni tallos por demás de apreciables entre las invisibilidades del tacto que anula la Voz
O simplemente pobrecita sea menos, Nena Parí la Materia
O simplemente nena no seas vos, nena
Parí la materia
O no seas
nena
no seas Vos.
viernes, 8 de abril de 2011
Giro hondo.
La muerte que se muera sola.
Qué se es sino una recopilación de muertes
que deambulan.
Podríamos ser los modernos poslocornios transitando la marea
O podríamos reiterarnos espejivamente en un temblor semejante
Reiteraciones pro pseudo cósmicas lanzadas al azar en pleno esparbajo clardominido
Escapándole a los casi nada ser, casi nada yo qué sé, Yo sí y a los
Podríamos qué.
Ser sino una recopilación de carnilades anípedos
transformándose a cada golpe rotundo del cuerpo sacudido
como un polvo de sed en plural emergiendo desde el fondo reproducido
en los vocablos que arañan por ímpetu sanguíneo el silencio entero de allá el abismo
Enfermo del todo casi
- Que casi casi dónde y entonces
Nos redimimos Siempre al extoplate desvanecido entre las lenguas del puro Sexo;
del pleno canto húmedo en el Seno de las tramóneas posibilidades
Que buscamos el todo nada revolviendo la córnea podríamos
poner la órbita agolpada en el escurnio dado vuelta.
Atinar a reconstruir en la vocal propia el arcamanzo esclarecido
Y tragarnos así la tierra boca por brazo con toda su hidrosoteria
su entrepierna de abanico
sus geográficos reflujos enterrados
en una pecera de labios
En el azúl dérmico superpuesto
Al volcán primero erupcionando entrecortado
Una extrapolifusión de pólen ambilírico suturado y
En el respiro próximo el universo exhausto
recaído antiplíscimo sobre sus rodillas de costado
Se desarma al filo del hilo La hija El pájaro
-Sed es arma la corteza plana en la marea baja
En la saliva mansa
En la reamoramarga
En la mísma cara manca del cada día acaba
Del todo siempre solo y sea
Que la muerte se muera sola.

